No he escuchado a Nick Drake y escribiré esta reseña en tiempo presente. La portada transmite enigma con matices de una conversación profunda y llena de alma. Pies descalzos evocando naturalidad y simpleza. Postura encorvada reflejando predisposición al arte, pero una mirada que luce perdida y que, sin embargo, promete un disco emocional y vibrante. Introduction da un cálido abrazo al oyente, matices suaves pero reconfortantes, prometiendo un viaje introspectivo al alma. Hazey Jane II es una gran interpretación folk-rock con un mensaje atemporal que refleja el inevitable cambio de los tiempos y la añoranza de un tiempo pasado mejor. At The Chime Of a City Clock es una mezcla de blues, jazz en predominio y la voz de Nick Drake que toma protagonismo, que muestra la dureza de una ciudad fría e impredecible. Canción tras canción, muestra una mirada a la vida y con ritmos que son atemporales. One of These Things First es una pieza de rock y blues, que rememora una devoción hacia un amor que no pudo ser. Hazey Jane I evoca el género de soft-rock, en el que muestra de forma suave y expresiva, el deseo de que su mujer permanezca a su lado. Bryter Layter, canción homónima al disco, funge como transición de una forma hermosa en la ya mitad de esta travesía. Fly muestra una guitarra expresiva, una melodía que abraza y una letra que suplica una segunda oportunidad. Poor boy es una mezcla de jazz, blues y acompañado de la voz susurrante de Nick Drake, que introduce los coros por primera vez en el disco y mágicamente refleja las dificultades de una vida que se llena de angustia y desesperanza. Casi por terminar el disco, Northern Sky, con una melodía, contraria al anterior, con ritmos de esperanza y cambio, abraza al oyente con una letra sobre el amor y la alegría sobre un mañana mejor. Concluye con Sunday, una mezcla de rock experimental y blues, con sonidos emocionalmente agresivos y envolventes, sinfonía que evoca un final, como puede ser el mismo nombre de la canción y que concluye un disco de un alma que se nos abrió y que brindó emociones vibrantes y memorables. Si pudiera escoger una canción sería, con mucha dificultad para escoger solo una, Poor Boy.
Primera vez escuchando el disco. Un disco desbordante en creatividad y júbilo, donde cada sonido no pasa desapercibido y cada canción es una obra orquestada de forma única. Una obra maestra. Si tuviera que escoger una canción favorita, serían 2, porque es imposible en escoger solo una, Sweet Talkin' Woman y Mr. Blue Sky.