Buenas letras; la música no me llamó la atención, y quizá sólo por no ser mi estilo. High And Dry tiene una interpretación sublime del vocalista. Sorprende su capacidad en cuanto a falsete también en la canción siguiente, y la siguiente, y la siguiente... Harta un poco. Lo poco interesante que le hallé a Fake Plastic Trees es la adición de instrumentos de cuerda; similarmente, sólo me gustaron las guitarras en Bones. Ahora bien, Nice Dream es una de las mejores; no por su inicio aburrido, aunque con la llamativa imaginación de una instrumento que parece colgar infinitamente en dos notas, sinó por su evolución y brevísimo solo, que la mejora demasiado. Los acordes de Just están bien; mi segunda favorita (puede ser que, con el tiempo, le agarre más cariño). My Iron Lung es simplemente cautivante; ya hay, entonces, una tercera. A este punto, con Bullet Proof, ya entiendo por qué es considerado un gran álbum. A Sulk le salvó la batería y el solo.
En resumen, amé la mitad del álbum; mas ni el inicio ni el final se me hicieron particulares o destacables. Admito que juzgué mal a la batería, pues, andando el tiempo, le noté la utilidad.
Este es mi primer álbum de la lista. Haré lo posible por no puntuar canciones individualmente, porque mi pensamiento es el siguiente: el álbum musical es una unidad como tal, no sólo un conjunto de canciones.
Naturalmente, se tratará siempre de mi apreciación a la primera escucha; el encontrarle el tino y el concepto a un álbum no requiere de una sola, sinó de varias y de exhaustivo análisis e investigación, así que ni yo ni nadie se debe tomar esto muy en serio. XD
Let's Get it On es un inicio clasiquísimo, característico -por lo que sé: más bien poco- del sonido de Gaye.
El uso de los instrumentos, especialmente percusión y vientos, es demasiado llamativo. En el caso de If I Should Die Tonight, las cuerdas son bellas; y, claro, Gaye está vocalmente recio, oportuno. Grandiosa canción, sin duda.
Come Get To This fue agradable sorpresa: rítmica, agraciada y fina. La batería, o lo que usaron, es curiosa, como un sonido vacío y amplio que extrañamente combina con la canción.
Distant Lover es preciosa. Mi favorita; no hay razón, sólo pasión. Opinión similar tengo con You Sure To Ball; el inicio de ésta, sin embargo, me descolocó (para bien).
Odio hablar, en particular de las canciones. Ya me acostumbraré; pero me es imposible no dedicarle unas líneas a Just To Keep You Satisfied (la sexta ya). La canción me tocó el corazón con la sensibilidad que sólo los mejores intérpretes pueden manifestar. Los coros, precisos. El sonido extraño, como de órgano-triángulo, inmejorable; las cuerdas, juguetonas y entrañables. Me corrijo entonces; ésta es mi favorita.
Desconozco la atención que Gaye brindaba al concepto y a la consecución de canciones, pues tengo la desazón de que obvió este aspecto: no siento la naturalidad que se necesita en el paso de una canción a otra. Todas Tiene un inicio concreto y lo mismo con el final; duración menor a cinco minutos; en definitiva, se han de haber vendido bien. No me quejo, todas son, como mínimo, aceptables.
Admito sin pena que no soy fanático del soul -he allí el motivo de que no me guste el Young Americans-. Sin embargo, lo que hace Gaye, lo que transmite, me hizo disfrutar del álbum; eso es lo que le destaco: ser capaz de mostrarle al que no lo conoce, ni a él ni su música, un sonido que contenta.
No pude darle la atención suficiente a las letras. En su mayoría, parecen románticas; en sí, todo el álbum tiene un sonido coqueto. Pienso volverlo a escuchar; no sé cuando, mas espero que pronto. Ah, sí, la portada me encanta.
Este es un álbum de suma importancia por su historia y contexto. Admiro a Johnny Cash, principalmente por su relevancia; mas toparme con un álbum de hora y cuarenta es mucho. Quien no esté comprometido, verá a aquél más como un estorbo que como un disfrute. Para mi suerte, ésta ha sido agradable experiencia, pues gusto del rock n' roll y el country, y el sonido crudo de la grabación; y, aunque hubiese preferido ver un vídeo que me diera mejor referencia del entorno carcelario, sólo tengo palabras de elogio para Cash y su familia. No soy objetivo, lo sé, pero me es imposible no referirme con halagos a quien ha hecho un álbum en vivo como At San Quentin.
No es, en definitiva, un disco para el melómano, para el que quiere endulzarse con melodías complejas y letras inteligentes -aquí soy inexacto, porque las letras de Cash son profundas; me refiero a que no es una obra magna de estudio, con concepto rebuscado y sonido igual; en cambio, es una presentación honesta y sencilla-, sinó para el que ve en el acto volitivo de Cash una muestra incomparable de valentía. Por cierto, la voz de June Carter es lindísima. Y la portada del álbum, espectacular.
Si hay alguna canción que merece unas palabras, ésta es Folsom Prison Blues: brutal, directa, poética y hasta gangsta. ¿Otra? I Don't Know Where I'm Bound. Una más: Restless. Ambas con una comprensión clara de la psicología, o algo así, me es difícil explicarlo; tocan temas serios, y salen victoriosas. Para finalizar, hay algo mágico en la historia de A Boy Named Sue, y también muy íntimo, cercano. ¿Finalizar? Peace in the Valley no se puede dejar de lado, por su mensaje; y los acordes de Less of Me me dieron tal alegría...
Lo poco que me disgustó fue el conjunto de mensajes religiosos; pero qué más da.
Siempre he recibido opiniones positivas acerca de Björk, ¿y para qué negarlo?, es muy buena. Logra un sonido nuevo, a partir del House y el Jazz, que, a pesar de no otorgar una idea original, sí ofrece auténtico gusto por la buena música. Es, en sí, el sonido de Björk. Poco más que decir.
Hay dos canciones que me vencieron: Like Someone In Lova, por la voz desnuda de ella que cautiva hasta al más duro, y Aeroplane, que me aterró.
Sí criticaría el uso desmedido de lo alternativo, lo experimental, que, no obstante usado con tino, por momentos distrae y hace perder el hilo al oyente.
Obviamente, sólo he escrito floro. Ja, ja. Pero, en serio, me gustó; espero escuchar más de ella. Y, aunque por momentos me pareció un 4.5/5, en otros fue un 3.5.
Rumours es considerado uno de los grandes álbumes de la historia; no para mí. Que no se malinterprete; no es malo, y siento la intención de auténticamente hacer música; mas el resultado es dispar. La segunda mitad del álbum vale la pena merced a The Chains, que es la canción del álbum; no hay otra que este ni cerca de alcanzarla. Admito, sin embargo, que tiene una de las portadas más bellas que he visto.
De Dreams me gustó el acorde final; y el uso de la batería es, en general, agradable.