Un niñato de Sudáfrica a los 12 años ve una película donde la gente convive sin los flagelos de la segregación que agita las aguas desde 1948. Se deslumbra con Smokey el pianista que rompe la cuarta pared en los primeros minutos y con Art, el trompetista. El film es A Young Man with a Horn y su magia lo aleja de una realidad cada vez más dura para un niño negro en un país gobernado por un racismo sitémico.
Los años pasarán y su voz, además de comenzar cantando, será la de un activista que descubrió que no necesitaba hablar para expresarse ni usar diez dedos para hacerse oír. Bastaba su trompeta y su diafragma, nada más.
Aunque sus composiciones están influenciadas por la formación en solfeo y compositores clásicos, Hugh Masekela es un músico de jazz. Y por su ubicación espacio-tiempo uno de jazz-fusión, que hizo conocer los sonidos de su pueblo con el smooth de la música del cine que lo deslumbró, sin el nivel de forreo del afrobeat de Fela Kuti, ni la repercusión de Miles Davis o Donald Byrd (escuche The Blackbyrds por favor).
Home Is where Music Is de 1972 nos habla del activismo que lo tuvo en el exilio 12 años, hasta ese momento. Minawa, The Big Apple, Inner Crisis: los puntos más altos. Un rato de free bien orquestado, cuidado y detallista, con algunos cuelgues pero sin romper nada, aunque la canción que abre la placa y el tema del final parecieran proponer otra cosa.
Impensado que el mismo tipo que debutó discográficamente con la premisa Kill'em All, que le propuso a sus primeros fanáticos que se suban al rayo (despiértense nenes) y que coronó su identidad con una crítica al statu quo, la religión como método de control y a la política como excusa para hacer la guerra, avise ahora que sus shows son para estar chill sin pensar en política.
Es definitivamente el disco más largo hasta entonces, con canciones que pasan los 8 minutos, siendo faro para el gordo metalero blanco de clase media baja de la vieja americana sumergida en la decadencia de los años 80 made in suburbia.
Riffs poderosos y el recuerdo al primer heavy metal son el ablande inevitable después de dos discos con el motor haciendo crucero a 220km/h y más de 10 mil rpm. Masters of Puppets marida mejor con whisky que con cocaína. Ahora va con mate antes de los shows, el momento bala de Orion pudo ser un adelanto de lo que vendría aunque hacia el final de la obra se acordaron del doble bombo.
Lo malo es que los que no somos fanáticos de la banda o el género, sólo recordamos el tema que le da nombre al disco. Lo bueno es que lo mejor de Metallica todavía no había llegado.
Refrito de 2010 en La Página Impar:
Arcade Fire, adelanta el primer simple (con su correspondiente Lado B) de su próximo álbum. Hablamos de The Suburbs, que estaba originalmente programado para mayo pasado, pero que por ‘vaya-uno-a-saber-qué-quilombito’ debió ser pospuesto hasta agosto. Aún así, la banda liderada por los multiinstrumentistas hermanos Butler, lanzó The Suburbs/Month of may en 12 pulgadas, y ya se puede encargar el disco completo en el formato que más cómodo nos quede en la web oficial del grupo, que para este larga duración decidió dejar de lado la iglesia como estudio de grabación.
El sonido de ambos temas, entre sí, es bastante diferente, incluso respecto de las dos placas predecesoras a The Suburbs. En este caso no hay orquestaciones demasiado ampulosas y pretenciosas, sino que por un lado Month of may suena más post punk que el post punk mismo, en un trajín vertiginoso y sin pausas; y el tema que dará nombre al álbum está encarado con una cadencia pop amena y optimista.
Con este desconcierto como premisa, al menos desde el simple y su contracara, quedará escuchar el disco entero a partir de agosto. De todos modos, suene como suene, es un hype asegurado para la prensa como lo fueron sus dos primeros discos, independientemente del mérito hecho por parte del grupo para que suenen bien.
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No voy a volver a escuchar este disco.
Para un oyente del hip hop de todos los tiempos, este disco es una de las escuchas obligadas para entender aún mejor mucha de la música que vino después. De la Soul debuta con una obra comparable a una opera rock de los 70 (el título es un guiño a Johnny Cash), un statement digno del movimiento Native Tongues Posse que luego integrarían junto a los miembros de A Tribe Called Quest, Jungle Brothers y Queen Latifah, entre otros.
"This is a recording!" - 1989 dejó en las bateas de las disquerías de Long Island a Baja California discos como Paul's Boutique, All Hail the Queen y No One Can Do It Better. En ése contexto impactó con el crossover cultural de la convivencia de los singles con un concepto dentro del álbum donde las canciones son en realidad separadores en un programa de televisión. Mente positiva y mensaje de paz, rap conciencia le dirán en Hispanoamérica años después. Hippies para los gangstas y thugs, hip hop para pibitos dirán los atrevidos años después.
Hágase el favor de escuchar una buena síntesis de todo el buen rap puesto junto: Ghetto Thang, The Magic Number y Me Myself and I, por nombrar tres bombas.
"Glory, glory, alleluh" a Maseo, Posdnous y el finado Trugoy the Dove; a Tommyboy Records que editó su primer álbum y a Prince Paul que lo produjo.
¿Puede un disco verse completamente anulado sólo por una canción?
Jaurías de Amor de Kate Bush es el resultado del primer trabajo íntegramente producido por ella misma y con completa libertad artística, que no había tenido en sus primeros álbumes.
Para llegar hasta esta canción, este talento único en su especie, estudió piano y violín durante su infancia. Esta disciplina le aportó una perspectiva a su sensibilidad que rápidamente se vio reflejada durante las composiciones tempranas que hacía en su adolescencia enclaustrada en un colegio de monjas en el sur de Londres. A sus 15 años, un amigo de la familia le presenta a David Gilmour de Pink Floyd quien le produjo su primer demo, que le consiguió un contrato con EMI.
Si los universos sonoros de Bush venían de las las sonatas, las rapsodias y las fantasías, las imágenes pintadas por su lírica estaban inspiradas en sus libros favoritos, el cine y su formación en artes escénicas. Así llegamos a Cumbres Borrascosas, el primer single de su debut en 1978 titulado The Kick Inside, una selección de canciones de entre sus más de 200 maquetas.
El éxito fue arrollador y rápidamente entró a jugar con los términos de la industria: lanzamientos y giras. Top of the tops en los charts y la defensa en vivo de su imagen musical. La saturación mental y creativa fue inmediata, lo que la llevó poco a poca a ir tomando el control de su estrategia artística y de sus producciones musicales.
Con Running Up That Hill en 1985 Kate Bush volvió a lo más alto de los rankings, que no había vuelto a conseguir desde su debut, desbancando nada menos que a Madonna con Like a Virgin.
Pero el mayor logro fue poder sintetizar todo lo aprendido de su carrera hasta entonces desde su home studio y bajo sus propios términos, en una canción que al empezar el disco es difícil no volver a querer escucharla sin importar lo que sigue después.