Mi primer álbum de reggae que escucho en su totalidad, una verdadera genialidad. Es complicado explicar las sensaciones que puede llegar a producir este álbum, pero si algo puedo afirmar es el pleno estado de flow que se trae y que te arrastra hacia cualquier lugar que quiera llevarte. La voz de Bob Marley resulta la guinda del pastel y que sin él no tendría el sabor necesario para que tu paladar lo desee. Es un álbum para escuchar en momentos de tranquilidad.
Parece una marcha renovada, una especie de congregación al ritmo que marcan The Smiths. Las letras escritas por Morrisey son totalmente desgarradoras, su maestría y talento para embellecer el lenguaje, lo hace ser imprescindible para la leyenda The Smiths. La capacidad de ocultar lo lúgubre que son las letras detrás de unos ritmos memorables, vuelven a este álbum un arma de doble filo, es fácil rastrear la inspiración shakesperiana de Morrisey, porque el relato va más allá del objeto, sino que al sentimiento mismo. Destaco la canción del inicio del disco que ya te atrae a una atmosfera de amor, pero desde esa vereda que también se debe transitar, es decir la falta del mismo o lo no correspondido.
Buen album, sin lugar a dudas tiene algo auténtico y distintivo en su sonido. Aún así no me parece una genialidad de álbum, pero sí contiene algunas canciones icónicas que son imprescindibles. Me gusta la voz de Bono.
Otra época distante, se siente la alegría y la experimentación. Se nota mucho la influencia que tuvieron sobre otras bandas, porque automáticamente escuche a The Doors, quizás es por el teclado icónic.
Quisiera destacar la banda detrás del álbum, compuesta solamente por mujeres y manejada también por una que, para la época, podría ser la primera o de las primeras según indican las fuentes. Su sonido no es destructivo como las bandas posteriores de la misma naturaleza lo fueron, pero sí existe esa energía que busca romper el molde. Es un buen álbum, ligero de escucha, como para dejarlo puesto mientras realizas actividades intelectuales o físicas intensas.
Me gusta menos que Exodus, pero tiene una lírica igual de potente y unos ritmos hipnotizadores.
No me gustó nadaa. Creo que es un sonido de momento y no es trascendente para quien escucha. No me dejó nada, ni siquiera me guardé una sola canción. Pésimo, quizás no es para mi.
Es un clásico que no llegó al mainstream, tiene temazos memorables que fácilmente podrían haber marcado un momento icónico en alguna película. Me hace reflexionar sobre la cantidad de bandas y álbumes que no lograron marcar pauta, pero que sin embargo merecen un lugar entre los "clásicos", este es el caso de Calenture, el cual posee todas las facultades para cumplir con ese lugar.
Un álbum insigne de lo transgresor de Depeche Mode. No es una genialidad bárbara, pero sí cimenta la locura en la que se convertiría la banda. Posee unos clásicos que dan ganas de escuchar en repetición todo el día.
una obra magistral sobre cómo es una banda prodigio, donde ninguno de los miembros es dispensable. Aquí vemos la trascendencia de una banda tan emblemática como lo es The who, un sonido comparable solo con los de su misma clase... los dioses. Solo me queda imaginar lo que tuvieron que ser aquellas presentaciones en vivo, el desplante de cada integrante y pasar a ser a la historia como una de las bandas determinantes. Su sonido mueve cada partícula de quien los escucha, te incorporas al baile o miras con envidia lo que está pasando, una fiesta total al ritmo del Rock n´ Roll.
The Who para mi es una banda que marcó algo en mi vida y escuchar nuevamente esta joya me retrotrae a esos momentos.
no es lo mío
Un álbum conmovedor desde donde lo mires, las letras hablan por sí solas, pero Nick Drake y su voz que sabes que esconde algo, hay una pena, algo que pesa más allá de su arte. Ver cómo su vida terminó en el completo anonimato y la creencia de que su arte nunca fue bien recibido me parte el corazón, merecía más, mucho más.
El jefe, la leyenda, pero de estados unidos...
Un sonido que no parece de fines de los 70´s, pero que sin lugar a dudas influenció o marcó el punta pie inicial de todo el rock salido de Nueva York, incluso se podría decir que Julian Casablancas toma muchas cosas Tom Verlaine y su estilo desaliñado para cantar. Es un álbum fácil de escuchar y que te mueve, por ende para mi califica como un imprescindible.